lunes, 10 de marzo de 2014

Divagación nocturna


A Rafael Jaramillo Arango

Riela en mi alma tu recuerdo
como la luna sobre el mar...

En el silencio de mis noches
oigo tu voz aletear,
tu voz que me dice muy paso
que no me quieres olvidar...

En el silencio de mis noches,
-como la luna sobre el mar­
riela en mi alma tu recuerdo...

Veo el undívago vibrar
de las estrellas, en tus ojos...

Me embriaga el cálido aromar
de tu melena tenebrosa...
Tu frente, -un milagro lunar­
trasluce los puros anhelos
de tu querer, de tu ensoñar

Se van mis horas solitarias
tras tu recuerdo, en un girar
de sueños y sueños ilusos...
(No los podremos realizar?)

Melancólico ensueño ilusorio
que justifica el vegetar
del ánima mía soberbia,
de mi espíritu singular...
Melancólico ensueño ilusorio...
(no lo podremos realizar..?)

Riela en mi alma tu recuerdo...
Siento en mi boca palpitar
el beso trémulo y perenne
con que nos hemos de besar...
Miro en tus ojos de misterio
-como si fueran a llorar... -
todo el poema de la vida
que no pudimos realizar...
En tu nocturna cabellera
-nardos y lirios y azahar-
aspiro todos los perfumes
con que quisiera aletargar
mi quimérica pantomima
de soñar y soñar y soñar!
Está en tu grácil cuerpo fino
toda la euritmia del rimar...
Son tus manos palidecidas
-parece que fuera a nevar...-,
tus manos, lánguidas y breves,
pareja de lirios sin par!
Tus manos, que bendijeron
con su perdón, mi divagar
por árduos caminos oscuros
y muelles sendas del pecar...

Riela en mi alma tu recuerdo
como la luna sobre el mar...
En el silencio de mis noches
oigo tu voz aletear...,
tu voz, que me dice muy paso
que no me quieres olvidar!
Siento en mi frente ensombrecida
tus manos cándidas posar...
Siento en mi ardida frente gélida
el balsámico palpitar
de tus labios, que borran culpas
y que me quieren perdonar...

¡Melancólico ensueño ilusorio
de mi incoherente divagar!
Fantasía disparatada
de mi espíritu singular!
Delirio ingenuo que se trueca
-irónico y duro- en pesar...
¡Melancólico ensueño ilusorio
que no podremos realizar...!

Riela en mi alma tu recuerdo
como la luna sobre el mar...!



1920 (Mayo 8)

CANCIÓN DE LA VIDA PROFUNDA

El hombre es una cosa vana, variable y ondeante...

Hay días en que somos tan móviles, tan móviles,
como las leves briznas al viento y al azar.
Tal vez bajo otro cielo la Gloria nos sonríe.
La vida es clara, undívaga, y abierta como un mar.

Y hay días en que somos tan fértiles, tan fértiles,
como en abril el campo, que tiembla de pasión:
bajo el influjo próvido de espirituales lluvias,
el alma está brotando florestas de ilusión.

Y hay días en que somos tan sórdidos, tan sórdidos,
como la entraña obscura de oscuro pedernal:
la noche nos sorprende, con sus profusas lámparas,
en rútiles monedas tasando el Bien y el Mal.

Y hay días en que somos tan plácidos, tan plácidos...
(¡niñez en el crepúsculo! ¡Lagunas de zafir!)
que un verso, un trino, un monte, un pájaro que cruza,
y hasta las propias penas nos hacen sonreír.

Y hay días en que somos tan lúbricos, tan lúbricos,
que nos depara en vano su carne la mujer:
tras de ceñir un talle y acariciar un seno,
la redondez de un fruto nos vuelve a estremecer.

Y hay días en que somos tan lúgubres, tan lúgubres,
como en las noches lúgubres el llanto del pinar.
El alma gime entonces bajo el dolor del mundo,
y acaso ni Dios mismo nos puede consolar.

Mas hay también ¡Oh Tierra! un día... un día... un día...
en que levamos anclas para jamás volver...
Un día en que discurren vientos ineluctables
¡un día en que ya nadie nos puede retener!

LO INEFABLE

Yo muero extrañamente... No me mata la Vida
No me mata la Muerte, no me mata el Amor;
Muero de un pensamiento mudo como una herida...
¿ No habéis sentido nunca el extraño dolor ?
.
De un pensamiento inmenso que se arraiga en la vida,
Devorando alma y carne, y no alcanza á dar flor ?
¿ Nunca llevasteis dentro una estrella dormida
Que os abrasaba enteros y no daba un fulgor ?...
.
Cumbre de los Martirios !... Llevar eternamente,
Desgarradora y árida, la trágica simiente
Clavada en las entrañas como un diente feroz !...
.
Pero arrancarla un día en una flor que abriera
Milagrosa, inviolable !... Ah, más grande no fuera
Tener entre las manos la cabeza de Dios !!


A LA NOCHE

Noche fabricadora de embelecos,
loca, imaginativa, quimerista,
que muestras al que en ti su bien conquista,
los montes llanos y los mares secos;

habitadora de celebros huecos,
mecánica, filósofa, alquimista,
encubridora vil, lince sin vista,
espantadiza de tus mismos ecos;

la sombra, el miedo, el mal se te atribuya,
solícita, poeta, enferma, fría,
manos del bravo y pies del fugitivo.

Que vele o duerma, media vida es tuya;
si velo, te lo pago con el día,
y si duermo, no siento lo que vivo.

sábado, 1 de marzo de 2014

Máscaras


No me gustan las máscaras exóticas
Ni siquiera me gustan las más caras
Ni las máscaras sueltas ni las desprevenidas
Ni las amordazadas ni las escandalosas.

No me gustan ni nunca me gustaron
Ni las del carnaval ni la de los tribunos.
Ni las de la verbena ni las del santoral.
Ni las de la apariencia ni las de la retórica.

Me gusta la indefensa gente que da la cara
Y le ofrece al contiguo su mueca más sincera
Y llora con su pobre cansancio imaginario
Y mira con sus ojos de coraje o de miedo.

Me gustan los que sueñan sin careta
Y no tienen pudor de sus tiernas arrugas
Y si en la noche miran/ miran con todo el cuerpo
Y cuando besan/besan con sus labios de siempre.

Las máscaras no sirven como segundo rostro
No sudan/no se azoran/jamás se ruborizan
Sus mejillas no ostentan lágrimas de entusiasmo
Y el mentón no les tiembla de soberbia o de olvido
¿quién puede enamorarse de una faz delegada?

No hay piel falsa que supla la piel de la lascivia
Las máscaras alegres no curan la tristeza
No me gustan las máscaras, he dicho.

jueves, 26 de diciembre de 2013

Mario Benedetti




después de la alegría viene la soledad
después de la plenitud viene la soledad
después del amor viene la soledad

miércoles, 18 de diciembre de 2013

PEPE MUJICA

https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=oRx5_ZVlrLI
"La carne cubre el hueso
Y dentro le ponen
Un cerebro y
A veces un alma,
Y las mujeres arrojan
Jarrones contra las paredes,
Y los hombres beben demasiado
Y nadie encuentra al otro,
Pero siguen buscando
De cama en cama.

Charles Bukoswki

lunes, 18 de noviembre de 2013

"Eres circular.
No te preguntes por qué, lo eres y ya está.
No te cuestiones por qué siempre las mismas emociones van y vienen sin causa aparente.
Eres tan mujer, tan Luna, que sales y te escondes, creces y decreces, te llenas y te vacías, de todo, de todos..."

Dijo Pancho Villa: "¡Tengamos confianza en Dios, pero guardemos nuestros cigarros en un lugar seco!"

domingo, 17 de noviembre de 2013





En las manos te traigo
viejas señales
son mis manos de ahora
no las de antes

doy lo que puedo
y no tengo vergüenza
del sentimiento.

martes, 12 de noviembre de 2013

Hoy

Como me gustan estas noches cuando cae la niebla y el frío se ve en la opaca Luna, las calles solitarias, el mundo en silencio, que tranquila se siente el alma , como se ve de oscuro el futuro. Como es de bella la vida.

ARS

El verso es un vaso santo; poned en el solo,
 un pensamiento puro.

Fragmento Lobo Estepario

Pero ya es hora de que deje a un lado mis ideas y hable de realidades. Lo primero, pues, que logre saber del señor Haller, en parte por mi propio espionaje, en parte debido a observaciones de mi tía  se refería a su manera de vivir. Que era un hombre de ideas y libros y que no ejercía ninguna profesión practica, se echaba pronto de ver. Estaba en la cama mucho tiempo; a veces se levantaba poco antes de mediodía  y tal y como estaba en su traje de dormir, salvaba los poco pasaos desde la alcoba al gabinete. Este gabinete, un sotabanco grande y amable, con dos ventanas, tenia a los pocos días un aspecto completamente diferente a la época en que había estado ocupado por otros inquilinos. se iba llenando de multitud de cosas, y con el tiempo se llenaba cada vez mas. En las paredes aparecían cuadros o dibujos clavados, a veces imágenes recortadas de revistas, que cambiaba con frecuencia. Un paisaje mediterráneo  fotografías de una pequeña ciudad campesina de Alemania  evidentemente el pueblo natal de Haller, pendían allí, y entre ellas brillantes acuarelas, de las cuales no supimos hasta mas tarde que el mismo había pintado. Luego, el retrato de una señora joven y guapa, o el de una jovencita. Durante una temporada estuvo colgado en la pared un buda siamés  fue sustituido por una reproducción de la Noche, de Miguel Angel ; luego por un retrato de Mahatma Gandhi. los libros no solo llenaban el gran armario-librería, sino que estaban por todas partes, sobre las mesas, en el elegante escritorio antiguo, en el diván  sobre las sillas, en el suelo, los libros con señales de papel entre las hojas, que continuamente iban cambiando. Los libros aumentaban dia a dia  

lunes, 28 de octubre de 2013

Nada de Poesía, 4 de febrero de 2013,, Leves instrucciones para suicidarse.

Antes de comenzar a detallar las instrucciones a seguir para suicidarse impondré unas cuantas condiciones, algunas absurdas y rígidas, otras un tanto más flexibles, pero en todo caso necesarias para explicarle al lector por qué ha de matarse. 

Primero, es necesario que se descalce para leer. Quítese los estúpidos zapatos de oficinista, los insoportables tacones que tanto le gustan, las medias que le cortan la circulación a sus piernas. Busque una alfombra o una almohada en la cual descansar sus pies. Sienta la textura de la lana, el algodón o la seda entre sus dedos descubiertos, como las suaves caricias que lo materiales muertos pueden brindarle a una de las partes más olvidadas de su cuerpo. No sea vago, hágalo. No lea como los universitarios mediocres, obligado, con sueño, con el trago en la cabeza. Tampoco como un melancólico desgraciado, así, por escapismo, porque no tiene nada mejor que hacer mientras espera otra desgracia que lo encadene de la tristeza a la vejez prematura, y de la vejez a la muerte. Lea con coraje, con arrogancia, sea prepotente, napoleónico, que del sadismo y la sátira nos encargamos los escritores. Lea con morbo, con expectativa, nunca sea inocente con la lectura. Ella nunca lo será con usted.

Levántese y diríjase a un espejo. Dígame a qué personaje se parece, ¿a Fausto, a Raskólnikov, a Meursault? Dígame, ¿acaso se parece a usted mismo? No se engañe, no sea escrupuloso con su respuesta. Mírese por primera vez como a otro. Fúndase de inmediato con sus propios ojos y siéntase orgulloso de sus ojeras, sus imperfecciones, de lo fantástico de su temible presencia en este mundo. No fantasee con lo que otros le han contado, no se masturbe pensando en lo grande que fue Shakespeare, léalo, participe. Descalzo, desnudo. Vamos, no sea tímido, despójese de sus prendas, hasta quedar en ropa interior, o mejor sin nada. Como sea, diviértase. 

Entre a la cocina, ponga agua en el fogón y mientras se calienta busque la caja del té, huélala, piérdase en los placeres sensoriales de la naturaleza, sienta el aroma a tierra, a fruto, a hoja, a tostado. No ponga el agua encima del té, ni beba de inmediato de la taza, no sea idiota. Haga de cosas tan sencillas como esta un ritual en su vida diaria. Haga participes al olfato, la vista, el tacto, a su cerebro. Vierta el agua y luego ponga la bolsa, observe como la trasparencia del agua se tintura lentamente de hilos naranjas, casi parecidos a la sangre, y dure un buen tiempo sin ver, observe como un niño. Tome la taza caliente con las dos manos, abrásela con los dedos, deje que le trasmite su calor sin necesidad de beberla, deténgase, olfatee de nuevo. Después de eso ya estará listo para su primer sorbo. Sople, beba, con los ojos cerrados, sienta ese placer místico mientras el té choca dulce contra la punta de su lengua y amargo contra los bordes. Pero nunca le ponga azúcar al té, a veces en la vida las cosas amargas son más dulces que las empalagosas. Si no me cree coja un libro de Camus, un existencialista que nunca lo fue, un existencialista que a diferencia de los otros no se hundía con la desgracia y lo absurdo de este mundo, él se reía a carcajadas. No espere buscar humor en su obra, no es a eso a lo que me refiero. Siéntalo, Camus era capaz de observar el más absurdo sinsentido de la existencia como si estuviera sentado mirando desde el balcón, ajeno, feliz como una persona que toma chocolate mientras mira por la ventana a la gente mojarse bajo la lluvia. De eso trata el estilo de Camus, estar feliz y aun así escribir de forma cruda. De eso se trata el té, de disfrutar la felicidad en lo amargo. El mundo es caótico, el observador inmutable. Beba, abra los ojos y siéntase despierto. 

Vuelva a su biblioteca. No importa que sea pequeña, basta con que tenga buenos libros y sea cómoda, pero tenga una. Busque ese libro de poemas que tiene empolvando hace meses, ábralo en una mano, en la otra el té, el torso desnudo, tome un sorbo para aclarar la voz y empiece a entonar poemas de forma maniática, pues sólo hay dos formas de recitar poemas, gritándolos o susurrándolos. Declame sin vergüenza alguna, hágalo con fuerza, sin quedarse quieto, dando vueltas en la habitación, mueva los brazos, las manos, el espíritu. Siéntase profeta del advenimiento de un culto que nunca llegará porque siempre ha estado, porque no hace falta buscarlo pero sí encontrarlo, la poesía. Si no tiene libro de poemas, salga, cómprelo, o en su defecto sígame:  


Nada más bello que levarse los dientes en la ventana con la ciudad que comienza a echar humo
Con la ciudad que levanta persianas
Con la ciudad atravesada por ambulancias de leche
Y piernas de adolecente rumbo a su diversión estival
Con la ciudad donde tu retrato marca la hora de mi muerte cada 5 segundos
Con la ciudad que ha tomado mi forma como el agua
Tomando la forma del recipiente donde vive
Escudriñar en el buzón la mano amiga que te habla
Desde un país donde ya es hora de acostarse
Escribir en el muro como propósito del día
“Amortiguar el odio”
“Mirarte el pene mientras duermes”…
Fragmento del poema Zen y Santidad de Jotamario Arbeláez.


Luego de terminado el té y el poema, salga a correr a la calle, desnudo si es que así lo desea o vístase si es que se sonroja con su propio cuerpo, pero salga, haga ejercicio hasta el cansancio, hasta el borde del derrumbamiento, hasta casi ceder al padecimiento insoportable de articulaciones, huesos, músculos, y después de eso sobrepóngase a todo y prosiga, incremente exponencialmente la sensación. Cuando esté a punto del desmayo tiéndase sobre el césped del parque o de algún vecino incauto, y asimile todo el dolor que pueda como la prueba de que usted está vivo, pues sin duda es el dolor lo único que nos recuerda que no somos querubines sino humanos. Es frente al dolor donde nos contemplamos más mortales y vulnerables que nunca, pero en este caso vívalo como un símbolo de fortaleza, de que tiene piernas, brazos, voluntad, y sobre todo la libertad suficiente para propinarse dolor a sí mismo y sentirse satisfecho de hacerlo. Aunque no lo crea esta es la razón de vivir de muchos que se esclavizan a las disciplinas del deporte y el arte. Ser felices mediante el dolor y convertir el dolor en felicidad. Luego, acostado mire al cielo y siéntase eterno, sin fronteras. Ámese de pies a cabeza como un narcisista epicúreo, como un Dalí, como un poeta. No lo dude, vale la pena. 

Encuentre a quien besar con todas sus fuerzas, pero no besos tímidos de colegio, o besos con sabor a porcelana vieja de algún extraño, busque un beso cálido, conocido, lo suficientemente familiar como para poder hacerlo intenso y prolongado. No economice pasiones. Nunca. Tome a una mujer bella y joven con su mano por detrás de la nuca, haga que sus labios luchen y evite que respire, presione suavemente su cabeza hacia usted, tómela de la cintura. No lo intente con mujeres maduras, ellas lo harán por usted. Juegue con el desenfreno, dele vida al movimiento, y cuando su pareja esté lo suficientemente elevada como para pensar en otra cosa, retire inmediatamente sus labios de ella. Si ella lo busca, retírese un poco más y contemple el espectáculo. Ella mantendrá los ojos cerrados, los labios estirados en busca de usted y la respiración suspendida. Grábese ese rostro con facciones de felicidad incomparables, con belleza, entrega, y entienda la importancia que usted representa en otros. Si usted es mujer, seduzca a un hombre que valga la pena, que le fecunde las ideas, no las entrañas. Atrápelo con palabras, con miradas, con esencia. No se limite a ofrecerle sexo, ofrézcale vida. Cuando lo tenga a entera disposición suya no se guarde nada, destrócele la espalda con sus uñas, arránquele el vientre a mordiscos, hágale saber que si pudiera, lo exprimiría hasta cuando sólo quedase un perfume hecho de él, hasta cuando él se vuelva un aroma que perdure irracionalmente en su memoria. Luego, tiéndase sobre su pecho mientras él duerme y sienta sus estruendosos latidos, su calor, mírele el rostro despejado y reténgalo para siempre. Disfrute del silencio y olvídese de este mundo. Si usted desea intentarlo con alguien de su mismo sexo no importa, eso es lo de menos, busque a quien prefiera, pero apresúrese. Ríndase al éxtasis y transmita lo que las letras no pueden nombrar, la sabiduría del cuerpo. Ame con la piel, el corazón, el cerebro, los intestinos, con lo que sea, pero ame como loco. Preferiblemente, no se case nunca. 

Ahora, si usted ha leído todo el texto de corrido sin haber sentido la necesidad de detenerse a mirar por la ventana, de hacer silencio para luego cerrar prolongadamente los ojos mientras fantaseaba entre pensamientos; si usted aún sigue con ropa, con pudor, e incluso, si tiene el descaro de haberme leído con zapatos puestos; si usted es de los imbéciles que sólo leen para considerarse más intelectuales que el resto pero su vida sigue dando asco, y aún no sabe si su día se pareció más a alguna novela, un cuento o un poema, o ni siquiera sabe si se parece a usted mismo, porque la televisión y su currículum lo confunden; si no se ha levantado a prepararse un té, o a leer a Camus, y sigue sentado, aplastado como una masa inerte; si no ha buscado algún poema que lo ponga eléctrico, o no ha encontrado placer en el cansancio; y lo más sorprendente, si no ha encontrado a quien amar, con quien compartir el florecimiento de los instintos que nos llevan a morir en los campos donde colisionan el calor y la humedad, debo confesarle que es usted un ser admirablemente aburrido. No le pido que se avergüence de usted mismo, pero temo confirmarle que ha perdido su capacidad de asombro, que usted ya es poco más que un fantasma, que un recuerdo, o mejor, que un olvido. No sea cobarde, no lo dude, definitivamente debe pegarse un tiro.

jueves, 10 de octubre de 2013

"Para que un árbol alcance con su copa el cielo, deberá llegar con sus raíces al infierno." F.N

domingo, 6 de octubre de 2013

“Se rompieron el corazón 
de mutuo acuerdo. 
No pueden estar juntos. 
No quieren estar juntos, 
porque si en verdad lo quisieran 
lo intentarían todo, pero no.
Ambos son sensatos,
realistas y demasiado
románticos como para
arriesgarse a perder
todo “sólo” por intentarlo.”

viernes, 27 de septiembre de 2013

Álvaro Mutis MORIR Morir es un pacto que hacemos con nosotros mismos. Lo importante es saber cuándo y cómo se cumple y estar seguros de que se trata de un viaje sin regreso. Álvaro Mutis *Tríptico de mar y tierra* Editorial Norma, Bogotá, 1998, p. 29 

martes, 10 de septiembre de 2013

Un amor más allá del amor

“Un amor más allá del amor,
por encima del rito del vínculo,
más allá del juego siniestro
de la soledad y de la compañía.
Un amor que no necesite regreso,
pero tampoco partida.
Un amor no sometido
a los fogonazos de ir y de volver,
de estar despiertos o dormidos,
de llamar o callar.
Un amor para estar juntos
o para no estarlo
pero también para todas las posiciones
intermedias.
Un amor como abrir los ojos.
Y quizá también como cerrarlos.”
—… de Juarroz