jueves, 26 de diciembre de 2013

Mario Benedetti




después de la alegría viene la soledad
después de la plenitud viene la soledad
después del amor viene la soledad

miércoles, 18 de diciembre de 2013

PEPE MUJICA

https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=oRx5_ZVlrLI
"La carne cubre el hueso
Y dentro le ponen
Un cerebro y
A veces un alma,
Y las mujeres arrojan
Jarrones contra las paredes,
Y los hombres beben demasiado
Y nadie encuentra al otro,
Pero siguen buscando
De cama en cama.

Charles Bukoswki

lunes, 18 de noviembre de 2013

"Eres circular.
No te preguntes por qué, lo eres y ya está.
No te cuestiones por qué siempre las mismas emociones van y vienen sin causa aparente.
Eres tan mujer, tan Luna, que sales y te escondes, creces y decreces, te llenas y te vacías, de todo, de todos..."

Dijo Pancho Villa: "¡Tengamos confianza en Dios, pero guardemos nuestros cigarros en un lugar seco!"

domingo, 17 de noviembre de 2013





En las manos te traigo
viejas señales
son mis manos de ahora
no las de antes

doy lo que puedo
y no tengo vergüenza
del sentimiento.

martes, 12 de noviembre de 2013

Hoy

Como me gustan estas noches cuando cae la niebla y el frío se ve en la opaca Luna, las calles solitarias, el mundo en silencio, que tranquila se siente el alma , como se ve de oscuro el futuro. Como es de bella la vida.

ARS

El verso es un vaso santo; poned en el solo,
 un pensamiento puro.

Fragmento Lobo Estepario

Pero ya es hora de que deje a un lado mis ideas y hable de realidades. Lo primero, pues, que logre saber del señor Haller, en parte por mi propio espionaje, en parte debido a observaciones de mi tía  se refería a su manera de vivir. Que era un hombre de ideas y libros y que no ejercía ninguna profesión practica, se echaba pronto de ver. Estaba en la cama mucho tiempo; a veces se levantaba poco antes de mediodía  y tal y como estaba en su traje de dormir, salvaba los poco pasaos desde la alcoba al gabinete. Este gabinete, un sotabanco grande y amable, con dos ventanas, tenia a los pocos días un aspecto completamente diferente a la época en que había estado ocupado por otros inquilinos. se iba llenando de multitud de cosas, y con el tiempo se llenaba cada vez mas. En las paredes aparecían cuadros o dibujos clavados, a veces imágenes recortadas de revistas, que cambiaba con frecuencia. Un paisaje mediterráneo  fotografías de una pequeña ciudad campesina de Alemania  evidentemente el pueblo natal de Haller, pendían allí, y entre ellas brillantes acuarelas, de las cuales no supimos hasta mas tarde que el mismo había pintado. Luego, el retrato de una señora joven y guapa, o el de una jovencita. Durante una temporada estuvo colgado en la pared un buda siamés  fue sustituido por una reproducción de la Noche, de Miguel Angel ; luego por un retrato de Mahatma Gandhi. los libros no solo llenaban el gran armario-librería, sino que estaban por todas partes, sobre las mesas, en el elegante escritorio antiguo, en el diván  sobre las sillas, en el suelo, los libros con señales de papel entre las hojas, que continuamente iban cambiando. Los libros aumentaban dia a dia  

lunes, 28 de octubre de 2013

Nada de Poesía, 4 de febrero de 2013,, Leves instrucciones para suicidarse.

Antes de comenzar a detallar las instrucciones a seguir para suicidarse impondré unas cuantas condiciones, algunas absurdas y rígidas, otras un tanto más flexibles, pero en todo caso necesarias para explicarle al lector por qué ha de matarse. 

Primero, es necesario que se descalce para leer. Quítese los estúpidos zapatos de oficinista, los insoportables tacones que tanto le gustan, las medias que le cortan la circulación a sus piernas. Busque una alfombra o una almohada en la cual descansar sus pies. Sienta la textura de la lana, el algodón o la seda entre sus dedos descubiertos, como las suaves caricias que lo materiales muertos pueden brindarle a una de las partes más olvidadas de su cuerpo. No sea vago, hágalo. No lea como los universitarios mediocres, obligado, con sueño, con el trago en la cabeza. Tampoco como un melancólico desgraciado, así, por escapismo, porque no tiene nada mejor que hacer mientras espera otra desgracia que lo encadene de la tristeza a la vejez prematura, y de la vejez a la muerte. Lea con coraje, con arrogancia, sea prepotente, napoleónico, que del sadismo y la sátira nos encargamos los escritores. Lea con morbo, con expectativa, nunca sea inocente con la lectura. Ella nunca lo será con usted.

Levántese y diríjase a un espejo. Dígame a qué personaje se parece, ¿a Fausto, a Raskólnikov, a Meursault? Dígame, ¿acaso se parece a usted mismo? No se engañe, no sea escrupuloso con su respuesta. Mírese por primera vez como a otro. Fúndase de inmediato con sus propios ojos y siéntase orgulloso de sus ojeras, sus imperfecciones, de lo fantástico de su temible presencia en este mundo. No fantasee con lo que otros le han contado, no se masturbe pensando en lo grande que fue Shakespeare, léalo, participe. Descalzo, desnudo. Vamos, no sea tímido, despójese de sus prendas, hasta quedar en ropa interior, o mejor sin nada. Como sea, diviértase. 

Entre a la cocina, ponga agua en el fogón y mientras se calienta busque la caja del té, huélala, piérdase en los placeres sensoriales de la naturaleza, sienta el aroma a tierra, a fruto, a hoja, a tostado. No ponga el agua encima del té, ni beba de inmediato de la taza, no sea idiota. Haga de cosas tan sencillas como esta un ritual en su vida diaria. Haga participes al olfato, la vista, el tacto, a su cerebro. Vierta el agua y luego ponga la bolsa, observe como la trasparencia del agua se tintura lentamente de hilos naranjas, casi parecidos a la sangre, y dure un buen tiempo sin ver, observe como un niño. Tome la taza caliente con las dos manos, abrásela con los dedos, deje que le trasmite su calor sin necesidad de beberla, deténgase, olfatee de nuevo. Después de eso ya estará listo para su primer sorbo. Sople, beba, con los ojos cerrados, sienta ese placer místico mientras el té choca dulce contra la punta de su lengua y amargo contra los bordes. Pero nunca le ponga azúcar al té, a veces en la vida las cosas amargas son más dulces que las empalagosas. Si no me cree coja un libro de Camus, un existencialista que nunca lo fue, un existencialista que a diferencia de los otros no se hundía con la desgracia y lo absurdo de este mundo, él se reía a carcajadas. No espere buscar humor en su obra, no es a eso a lo que me refiero. Siéntalo, Camus era capaz de observar el más absurdo sinsentido de la existencia como si estuviera sentado mirando desde el balcón, ajeno, feliz como una persona que toma chocolate mientras mira por la ventana a la gente mojarse bajo la lluvia. De eso trata el estilo de Camus, estar feliz y aun así escribir de forma cruda. De eso se trata el té, de disfrutar la felicidad en lo amargo. El mundo es caótico, el observador inmutable. Beba, abra los ojos y siéntase despierto. 

Vuelva a su biblioteca. No importa que sea pequeña, basta con que tenga buenos libros y sea cómoda, pero tenga una. Busque ese libro de poemas que tiene empolvando hace meses, ábralo en una mano, en la otra el té, el torso desnudo, tome un sorbo para aclarar la voz y empiece a entonar poemas de forma maniática, pues sólo hay dos formas de recitar poemas, gritándolos o susurrándolos. Declame sin vergüenza alguna, hágalo con fuerza, sin quedarse quieto, dando vueltas en la habitación, mueva los brazos, las manos, el espíritu. Siéntase profeta del advenimiento de un culto que nunca llegará porque siempre ha estado, porque no hace falta buscarlo pero sí encontrarlo, la poesía. Si no tiene libro de poemas, salga, cómprelo, o en su defecto sígame:  


Nada más bello que levarse los dientes en la ventana con la ciudad que comienza a echar humo
Con la ciudad que levanta persianas
Con la ciudad atravesada por ambulancias de leche
Y piernas de adolecente rumbo a su diversión estival
Con la ciudad donde tu retrato marca la hora de mi muerte cada 5 segundos
Con la ciudad que ha tomado mi forma como el agua
Tomando la forma del recipiente donde vive
Escudriñar en el buzón la mano amiga que te habla
Desde un país donde ya es hora de acostarse
Escribir en el muro como propósito del día
“Amortiguar el odio”
“Mirarte el pene mientras duermes”…
Fragmento del poema Zen y Santidad de Jotamario Arbeláez.


Luego de terminado el té y el poema, salga a correr a la calle, desnudo si es que así lo desea o vístase si es que se sonroja con su propio cuerpo, pero salga, haga ejercicio hasta el cansancio, hasta el borde del derrumbamiento, hasta casi ceder al padecimiento insoportable de articulaciones, huesos, músculos, y después de eso sobrepóngase a todo y prosiga, incremente exponencialmente la sensación. Cuando esté a punto del desmayo tiéndase sobre el césped del parque o de algún vecino incauto, y asimile todo el dolor que pueda como la prueba de que usted está vivo, pues sin duda es el dolor lo único que nos recuerda que no somos querubines sino humanos. Es frente al dolor donde nos contemplamos más mortales y vulnerables que nunca, pero en este caso vívalo como un símbolo de fortaleza, de que tiene piernas, brazos, voluntad, y sobre todo la libertad suficiente para propinarse dolor a sí mismo y sentirse satisfecho de hacerlo. Aunque no lo crea esta es la razón de vivir de muchos que se esclavizan a las disciplinas del deporte y el arte. Ser felices mediante el dolor y convertir el dolor en felicidad. Luego, acostado mire al cielo y siéntase eterno, sin fronteras. Ámese de pies a cabeza como un narcisista epicúreo, como un Dalí, como un poeta. No lo dude, vale la pena. 

Encuentre a quien besar con todas sus fuerzas, pero no besos tímidos de colegio, o besos con sabor a porcelana vieja de algún extraño, busque un beso cálido, conocido, lo suficientemente familiar como para poder hacerlo intenso y prolongado. No economice pasiones. Nunca. Tome a una mujer bella y joven con su mano por detrás de la nuca, haga que sus labios luchen y evite que respire, presione suavemente su cabeza hacia usted, tómela de la cintura. No lo intente con mujeres maduras, ellas lo harán por usted. Juegue con el desenfreno, dele vida al movimiento, y cuando su pareja esté lo suficientemente elevada como para pensar en otra cosa, retire inmediatamente sus labios de ella. Si ella lo busca, retírese un poco más y contemple el espectáculo. Ella mantendrá los ojos cerrados, los labios estirados en busca de usted y la respiración suspendida. Grábese ese rostro con facciones de felicidad incomparables, con belleza, entrega, y entienda la importancia que usted representa en otros. Si usted es mujer, seduzca a un hombre que valga la pena, que le fecunde las ideas, no las entrañas. Atrápelo con palabras, con miradas, con esencia. No se limite a ofrecerle sexo, ofrézcale vida. Cuando lo tenga a entera disposición suya no se guarde nada, destrócele la espalda con sus uñas, arránquele el vientre a mordiscos, hágale saber que si pudiera, lo exprimiría hasta cuando sólo quedase un perfume hecho de él, hasta cuando él se vuelva un aroma que perdure irracionalmente en su memoria. Luego, tiéndase sobre su pecho mientras él duerme y sienta sus estruendosos latidos, su calor, mírele el rostro despejado y reténgalo para siempre. Disfrute del silencio y olvídese de este mundo. Si usted desea intentarlo con alguien de su mismo sexo no importa, eso es lo de menos, busque a quien prefiera, pero apresúrese. Ríndase al éxtasis y transmita lo que las letras no pueden nombrar, la sabiduría del cuerpo. Ame con la piel, el corazón, el cerebro, los intestinos, con lo que sea, pero ame como loco. Preferiblemente, no se case nunca. 

Ahora, si usted ha leído todo el texto de corrido sin haber sentido la necesidad de detenerse a mirar por la ventana, de hacer silencio para luego cerrar prolongadamente los ojos mientras fantaseaba entre pensamientos; si usted aún sigue con ropa, con pudor, e incluso, si tiene el descaro de haberme leído con zapatos puestos; si usted es de los imbéciles que sólo leen para considerarse más intelectuales que el resto pero su vida sigue dando asco, y aún no sabe si su día se pareció más a alguna novela, un cuento o un poema, o ni siquiera sabe si se parece a usted mismo, porque la televisión y su currículum lo confunden; si no se ha levantado a prepararse un té, o a leer a Camus, y sigue sentado, aplastado como una masa inerte; si no ha buscado algún poema que lo ponga eléctrico, o no ha encontrado placer en el cansancio; y lo más sorprendente, si no ha encontrado a quien amar, con quien compartir el florecimiento de los instintos que nos llevan a morir en los campos donde colisionan el calor y la humedad, debo confesarle que es usted un ser admirablemente aburrido. No le pido que se avergüence de usted mismo, pero temo confirmarle que ha perdido su capacidad de asombro, que usted ya es poco más que un fantasma, que un recuerdo, o mejor, que un olvido. No sea cobarde, no lo dude, definitivamente debe pegarse un tiro.

jueves, 10 de octubre de 2013

"Para que un árbol alcance con su copa el cielo, deberá llegar con sus raíces al infierno." F.N

domingo, 6 de octubre de 2013

“Se rompieron el corazón 
de mutuo acuerdo. 
No pueden estar juntos. 
No quieren estar juntos, 
porque si en verdad lo quisieran 
lo intentarían todo, pero no.
Ambos son sensatos,
realistas y demasiado
románticos como para
arriesgarse a perder
todo “sólo” por intentarlo.”

viernes, 27 de septiembre de 2013

Álvaro Mutis MORIR Morir es un pacto que hacemos con nosotros mismos. Lo importante es saber cuándo y cómo se cumple y estar seguros de que se trata de un viaje sin regreso. Álvaro Mutis *Tríptico de mar y tierra* Editorial Norma, Bogotá, 1998, p. 29 

martes, 10 de septiembre de 2013

Un amor más allá del amor

“Un amor más allá del amor,
por encima del rito del vínculo,
más allá del juego siniestro
de la soledad y de la compañía.
Un amor que no necesite regreso,
pero tampoco partida.
Un amor no sometido
a los fogonazos de ir y de volver,
de estar despiertos o dormidos,
de llamar o callar.
Un amor para estar juntos
o para no estarlo
pero también para todas las posiciones
intermedias.
Un amor como abrir los ojos.
Y quizá también como cerrarlos.”
—… de Juarroz

lunes, 2 de septiembre de 2013

 "Lo que odio es la ignorancia, la pequeñez de la imaginación, el ojo que no ve más allá de sus propias pestañas. * *Todas las cosas son posibles. * *Quién está limitado es sólo por quien se cree que es."* ** Libro Egipcio de los Muertos

Fragmento EL PADRINO

La amistad lo es todo. La amistad vale mas que el talento. Vale mas que el gobierno. La amistad vale casi tanto como la familia. Nunca lo olvides.     Si te hubieses preocupado de rodearte de amigos, .

Fragmennto EL PADRINO

Hagen comprendió que los policías creen en la ley y el orden de una forma muy inocente. Un policía cree en ellos mas que el publico a quien sirve, porque de ellos, de la ley y el orden , deriva ese poder personal que el ama tanto o mas que el resto del mundo. Sin embargo, en la policía late siempre una especie de resentimiento contra el publico a quien sirve. Siendo al mismo tiempo su guardián y su servidor, como guardián resulta desagradable, ofensivo y exigente, mientras que como servidor es astuto, peligroso, y esta lleno de hipocresía. Tan pronto como una cae en las manos de la policía, el mecanismo de la sociedad al que el policía defiende  pone en juego todos sus recursos para arrebatarle su presa. Las sentencias las dictan en realidad los políticos. Los jueces suspenden las sentencias dictadas contra los peores delincuentes. Los gobernadores de estados, e incluso el presidente de la nación, conceden indultos plenos de los que se benefician aquellos cuyos abogados no lograron conseguirles la libertad. Y así es como después de algún tiempo el policía ha logrado aprenderse la lección: ¿por que no beneficiarse el de los tributos que pagan muchos de estos delincuentes? a fin de cuentas el arriesga su vida, y eso debe tener su premio.

Fragmento "EL PADRINO"

Debemos ser astutos como los demas hombres de negocios, y ello repercutirá en beneficio de nuestros hijos y de los hijos de nuestros hijos. No tenemos obligación alguna con respecto a los "pezzonovanti" que se consideran dueños del pais, que deciden que han de ser nuestras vidas, que declaran las guerras y nos dicen que luchemos por la nacion. porque, en realidad, lo que quieren es defender sus intereses personales. ¿por que debemos obedecer unas leyes dictadas por ellos, para su beneficio y en perjuicio nuestro? ¿y con que derecho se inmiscuyen en nuestras cosas cuando pretendemos defender nuestros intereses?  Nuestros intereses sonno cosa nostra. Nuestro mundo es cosa nostra,

Fragmento EL PADRINO

Los pobres habían aprendido a no demostrar su cólera y su odio , por miedo a hacer aplastados por aquel salvaje poder omnipotente,. Habían aprendido a no proferir amenazas, pues de hacerlo las represalias hubieran sido rápidas y terribles. Habían aprendido que la sociedad era su enemiga, y por ello cuando querían justicia por una ofensa o agravio, acudían a la organización secreta, la Mafia.