viernes, 26 de julio de 2013
lunes, 15 de julio de 2013
martes, 9 de julio de 2013
lunes, 1 de julio de 2013
El Libro
“De los diversos instrumentos inventados por el hombre, el más asombroso es el libro; todos los demás son extensiones de su cuerpo… Sólo el libro es una extensión de la imaginación y la memoria”.
domingo, 30 de junio de 2013
viernes, 28 de junio de 2013
VENGANZA...
Harpía,plaga que cunde
y se nutre de rencor
Guijarro de afiladas aristas
Alud de angustias y humillaciones
Manzana envenenada
en blancas e inocentes manos
Oscura y despiadada garra
que acecha por la espalda
Descomposición interna
Zombies malolientes que avanzan
convulsionando esta tierra
Hiel que nos va amargando
ascendiendo por las sienes
Impiadosa corona de espinas
Dolores que anillan y extrangulan
Culto a la mas cerrada oscuridad
Húmedas mazmorras, sótanos y celdas
que aprisionan el alma
en el mas desolador calvario
y se nutre de rencor
Guijarro de afiladas aristas
Alud de angustias y humillaciones
Manzana envenenada
en blancas e inocentes manos
Oscura y despiadada garra
que acecha por la espalda
Descomposición interna
Zombies malolientes que avanzan
convulsionando esta tierra
Hiel que nos va amargando
ascendiendo por las sienes
Impiadosa corona de espinas
Dolores que anillan y extrangulan
Culto a la mas cerrada oscuridad
Húmedas mazmorras, sótanos y celdas
que aprisionan el alma
en el mas desolador calvario
miércoles, 19 de junio de 2013
Su Compañia
"Yo no soy tu complemento,
no soy tu extremo ni tu aliento.
No soy el zapato izquierdo y tu el derecho
No te amo por que sí o por decreto.
No soy el cordón de tu zapato
ni el frente de tu unicornio,
no soy ni tu paz, ni tu manicomio.
No permitas que sea el adiós al que temes
no soy la bienvenida que te hace feliz,
ni el que hace tus días perfectos,
ni el que despinta tu cielo de gris.
Yo soy tu compañía
Solo el eslabón que está a tu lado
es solo casualidad que junto a mí,
su día sea azulado.
Yo soy su compañía,
solo quien ocupa el lugar
que cualquiera ostentaría.
Acompaño su proceso
por si algo llegase a faltarle,
pero no soy único o infatigable.
Yo le cubro de amor, sueños o sexo,
yo satisfago sus excesos.
Yo no soy su complemento,
ni el sueño que se quiere en el infierno.
Yo soy su compañía
quien por usted, entrega su día a día"
no soy tu extremo ni tu aliento.
No soy el zapato izquierdo y tu el derecho
No te amo por que sí o por decreto.
No soy el cordón de tu zapato
ni el frente de tu unicornio,
no soy ni tu paz, ni tu manicomio.
No permitas que sea el adiós al que temes
no soy la bienvenida que te hace feliz,
ni el que hace tus días perfectos,
ni el que despinta tu cielo de gris.
Yo soy tu compañía
Solo el eslabón que está a tu lado
es solo casualidad que junto a mí,
su día sea azulado.
Yo soy su compañía,
solo quien ocupa el lugar
que cualquiera ostentaría.
Acompaño su proceso
por si algo llegase a faltarle,
pero no soy único o infatigable.
Yo le cubro de amor, sueños o sexo,
yo satisfago sus excesos.
Yo no soy su complemento,
ni el sueño que se quiere en el infierno.
Yo soy su compañía
quien por usted, entrega su día a día"
martes, 11 de junio de 2013
Fragmento EL PADRINO
Hacia ya muchos años que habia que aprendido que se han de soportar algunos insultos, y tambien sabia que en este mundo siempre llega el momento en que el mas humilde de los hombres, si esta al tanto, puede vengarse de los mas poderosos.
lunes, 10 de junio de 2013
miércoles, 29 de mayo de 2013
El poeta
El poeta es un eslabón entre este mundo
y el futuro; un manantial de aguas límpidas,
del que todas las almas sedientas pueden
beber; un árbol regado por el río de la belleza,
que ofrece sazonado fruto para el corazón
hambriento; un ruiseñor que colma de ternura
y alegría el espíritu con sus bellas melodías;
una blanca nube que emerge tras el horizonte,
crece y se eleva hasta cubrir la faz del firmamento,
y luego cae sobre las flores del campo
de la vida para apagar su sed; un ángel que
envían los dioses para revelar a los hombres
las cosas divinas; una luz brillante a la que la
oscuridad jamás vence y a la que no puede
opacar la luz de la lámpara,
que Ishtar, diosa del amor, llenó de aceite,
y Apolo encendió.
El poeta es un solitario que viste el
hábito de la sencillez y la ternura
y cuyo alimento es la gracia.
Se sienta en el regazo de la naturaleza
para inspirarse y se integra en el silencio de la noche,
esperando la revelación del espíritu.
Es un sembrador que disemina las semillas
de su corazón en
las praderas del sentimiento,
que la humanidad cosecha para su propio sustento...
y el futuro; un manantial de aguas límpidas,
del que todas las almas sedientas pueden
beber; un árbol regado por el río de la belleza,
que ofrece sazonado fruto para el corazón
hambriento; un ruiseñor que colma de ternura
y alegría el espíritu con sus bellas melodías;
una blanca nube que emerge tras el horizonte,
crece y se eleva hasta cubrir la faz del firmamento,
y luego cae sobre las flores del campo
de la vida para apagar su sed; un ángel que
envían los dioses para revelar a los hombres
las cosas divinas; una luz brillante a la que la
oscuridad jamás vence y a la que no puede
opacar la luz de la lámpara,
que Ishtar, diosa del amor, llenó de aceite,
y Apolo encendió.
El poeta es un solitario que viste el
hábito de la sencillez y la ternura
y cuyo alimento es la gracia.
Se sienta en el regazo de la naturaleza
para inspirarse y se integra en el silencio de la noche,
esperando la revelación del espíritu.
Es un sembrador que disemina las semillas
de su corazón en
las praderas del sentimiento,
que la humanidad cosecha para su propio sustento...
OI DECIR
Oí decir; cambia tus viejas cosas,
tiempo es que busques nuevas emociones;
tira tu colección de mariposas,
tira tus libros de ilustraciones.
Lleva, con pintoresca maestría,
una existencia universalizada;
toma ese aspecto de gitanería
que tiene una ciudad embanderada.
Y oí decir de la ciudad de Creso,
y oí decir que el que la ve delira,
y oí decir que era verdad todo eso,
y oí decir que todo era mentira.
Que a sus muros, tras múltiples rigores,
se podría llegar tarde o temprano,
y partí del hogar de mis mayores
con mi linterna mágica en la mano.
Y estuve en la ciudad de las ciudades,
y gaste en ella toda mi fortuna,
para encontrar las mismas vanidades
y el mismo cielo con la misma luna.
tiempo es que busques nuevas emociones;
tira tu colección de mariposas,
tira tus libros de ilustraciones.
Lleva, con pintoresca maestría,
una existencia universalizada;
toma ese aspecto de gitanería
que tiene una ciudad embanderada.
Y oí decir de la ciudad de Creso,
y oí decir que el que la ve delira,
y oí decir que era verdad todo eso,
y oí decir que todo era mentira.
Que a sus muros, tras múltiples rigores,
se podría llegar tarde o temprano,
y partí del hogar de mis mayores
con mi linterna mágica en la mano.
Y estuve en la ciudad de las ciudades,
y gaste en ella toda mi fortuna,
para encontrar las mismas vanidades
y el mismo cielo con la misma luna.
Yo voy soñando caminos
Yo voy soñando caminos
de la tarde. ¡Las colinas
doradas, los verdes pinos,
las polvorientas encinas!...
¿Adónde el camino irá?
Yo voy cantando, viajero
a lo largo del sendero...
-la tarde cayendo está-.
"En el corazón tenía
"la espina de una pasión;
"logré arrancármela un día:
"ya no siento el corazón".
Y todo el campo un momento
se queda, mudo y sombrío,
meditando. Suena el viento
en los álamos del río.
La tarde más se oscurece;
y el camino que serpea
y débilmente blanquea
se enturbia y desaparece.
Mi cantar vuelve a plañir:
"Aguda espina dorada,
quién te pudiera sentir
en el corazón clavada".
de la tarde. ¡Las colinas
doradas, los verdes pinos,
las polvorientas encinas!...
¿Adónde el camino irá?
Yo voy cantando, viajero
a lo largo del sendero...
-la tarde cayendo está-.
"En el corazón tenía
"la espina de una pasión;
"logré arrancármela un día:
"ya no siento el corazón".
Y todo el campo un momento
se queda, mudo y sombrío,
meditando. Suena el viento
en los álamos del río.
La tarde más se oscurece;
y el camino que serpea
y débilmente blanquea
se enturbia y desaparece.
Mi cantar vuelve a plañir:
"Aguda espina dorada,
quién te pudiera sentir
en el corazón clavada".
domingo, 26 de mayo de 2013
LA POESIA
Y fue a esa edad... Llego la poesía
a buscarme. No se, no se de donde
salio, de invierno o río.
No se como ni cuando,
no, no eran voces, no eran
palabras, ni silencio,
pero desde una calle me llamaba,
desde las ramas de la noche,
de pronto entre los otros,
entre fuegos violentos
o regresando solo,
allí estaba sin rostro
y me tocaba.
Yo no sabia que decir, mi boca
no sabia
nombrar
mis ojos eran ciegos,
y algo golpeaba mi alma,
fiebre o alas perdidas,
y me fui haciendo solo,
descifrando
aquella quemadura,
y escribí la primera linea vaga,
vaga, sin cuerpo, pura
tontería,
pura sabiduría
del que no sabe nada,
y vi de pronto
el cielo
desgranado
y abierto,
planetas,
plantaciones palpitantes,
la sombre perforada,
acribillada
por flechas, fuego y flores,
la noche arrolladora, el universo.
Y yo, mínimo ser,
ebrio del gran vacío
constelado,
a semejanza, a imagen
del misterio,
me sentí parte pura
del abismo,
rodé con las estrellas,
mi corazón se desato en el viento.
a buscarme. No se, no se de donde
salio, de invierno o río.
No se como ni cuando,
no, no eran voces, no eran
palabras, ni silencio,
pero desde una calle me llamaba,
desde las ramas de la noche,
de pronto entre los otros,
entre fuegos violentos
o regresando solo,
allí estaba sin rostro
y me tocaba.
Yo no sabia que decir, mi boca
no sabia
nombrar
mis ojos eran ciegos,
y algo golpeaba mi alma,
fiebre o alas perdidas,
y me fui haciendo solo,
descifrando
aquella quemadura,
y escribí la primera linea vaga,
vaga, sin cuerpo, pura
tontería,
pura sabiduría
del que no sabe nada,
y vi de pronto
el cielo
desgranado
y abierto,
planetas,
plantaciones palpitantes,
la sombre perforada,
acribillada
por flechas, fuego y flores,
la noche arrolladora, el universo.
Y yo, mínimo ser,
ebrio del gran vacío
constelado,
a semejanza, a imagen
del misterio,
me sentí parte pura
del abismo,
rodé con las estrellas,
mi corazón se desato en el viento.
La Memoria
Tengo que acordarme de todos,
recoger las briznas, los hilos
del acontecer harapiento
y metro a metro las moradas,
los largos caminos del tren,
la superficie del dolor.
Si se me extravía un rosal
y confundo noche con liebre
o bien se me desmorono
todo un muro de la memoria:
tengo que hacer de nuevo el aire,
el vapor, la tierra, las hoja,
el pelo y también los ladrillos,
las espinas que me clavaron,
la velocidad de la fuga.
Tengan piedad para el poeta.
Siempre olvide con avidez
y en aquellas manos que tuve
solo cabían inasibles
cosas que no se tocaban,
que se podían comparar
solo cuando ya no existían.
Era el humo como un aroma,
en el aroma como el humo,
la piel de un cuerpo que dormía
y que despertó con mis besos,
pero no me pidan la fecha
ni el nombre de lo que soñé,
ni puedo medir el camino
que tal vez no tiene país
o aquella verdad que cambio
que tal vez se apago de día
y fue luego luz errante
como en la noche una luciérnaga.
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