miércoles, 29 de mayo de 2013
El poeta
El poeta es un eslabón entre este mundo
y el futuro; un manantial de aguas límpidas,
del que todas las almas sedientas pueden
beber; un árbol regado por el río de la belleza,
que ofrece sazonado fruto para el corazón
hambriento; un ruiseñor que colma de ternura
y alegría el espíritu con sus bellas melodías;
una blanca nube que emerge tras el horizonte,
crece y se eleva hasta cubrir la faz del firmamento,
y luego cae sobre las flores del campo
de la vida para apagar su sed; un ángel que
envían los dioses para revelar a los hombres
las cosas divinas; una luz brillante a la que la
oscuridad jamás vence y a la que no puede
opacar la luz de la lámpara,
que Ishtar, diosa del amor, llenó de aceite,
y Apolo encendió.
El poeta es un solitario que viste el
hábito de la sencillez y la ternura
y cuyo alimento es la gracia.
Se sienta en el regazo de la naturaleza
para inspirarse y se integra en el silencio de la noche,
esperando la revelación del espíritu.
Es un sembrador que disemina las semillas
de su corazón en
las praderas del sentimiento,
que la humanidad cosecha para su propio sustento...
y el futuro; un manantial de aguas límpidas,
del que todas las almas sedientas pueden
beber; un árbol regado por el río de la belleza,
que ofrece sazonado fruto para el corazón
hambriento; un ruiseñor que colma de ternura
y alegría el espíritu con sus bellas melodías;
una blanca nube que emerge tras el horizonte,
crece y se eleva hasta cubrir la faz del firmamento,
y luego cae sobre las flores del campo
de la vida para apagar su sed; un ángel que
envían los dioses para revelar a los hombres
las cosas divinas; una luz brillante a la que la
oscuridad jamás vence y a la que no puede
opacar la luz de la lámpara,
que Ishtar, diosa del amor, llenó de aceite,
y Apolo encendió.
El poeta es un solitario que viste el
hábito de la sencillez y la ternura
y cuyo alimento es la gracia.
Se sienta en el regazo de la naturaleza
para inspirarse y se integra en el silencio de la noche,
esperando la revelación del espíritu.
Es un sembrador que disemina las semillas
de su corazón en
las praderas del sentimiento,
que la humanidad cosecha para su propio sustento...
OI DECIR
Oí decir; cambia tus viejas cosas,
tiempo es que busques nuevas emociones;
tira tu colección de mariposas,
tira tus libros de ilustraciones.
Lleva, con pintoresca maestría,
una existencia universalizada;
toma ese aspecto de gitanería
que tiene una ciudad embanderada.
Y oí decir de la ciudad de Creso,
y oí decir que el que la ve delira,
y oí decir que era verdad todo eso,
y oí decir que todo era mentira.
Que a sus muros, tras múltiples rigores,
se podría llegar tarde o temprano,
y partí del hogar de mis mayores
con mi linterna mágica en la mano.
Y estuve en la ciudad de las ciudades,
y gaste en ella toda mi fortuna,
para encontrar las mismas vanidades
y el mismo cielo con la misma luna.
tiempo es que busques nuevas emociones;
tira tu colección de mariposas,
tira tus libros de ilustraciones.
Lleva, con pintoresca maestría,
una existencia universalizada;
toma ese aspecto de gitanería
que tiene una ciudad embanderada.
Y oí decir de la ciudad de Creso,
y oí decir que el que la ve delira,
y oí decir que era verdad todo eso,
y oí decir que todo era mentira.
Que a sus muros, tras múltiples rigores,
se podría llegar tarde o temprano,
y partí del hogar de mis mayores
con mi linterna mágica en la mano.
Y estuve en la ciudad de las ciudades,
y gaste en ella toda mi fortuna,
para encontrar las mismas vanidades
y el mismo cielo con la misma luna.
Yo voy soñando caminos
Yo voy soñando caminos
de la tarde. ¡Las colinas
doradas, los verdes pinos,
las polvorientas encinas!...
¿Adónde el camino irá?
Yo voy cantando, viajero
a lo largo del sendero...
-la tarde cayendo está-.
"En el corazón tenía
"la espina de una pasión;
"logré arrancármela un día:
"ya no siento el corazón".
Y todo el campo un momento
se queda, mudo y sombrío,
meditando. Suena el viento
en los álamos del río.
La tarde más se oscurece;
y el camino que serpea
y débilmente blanquea
se enturbia y desaparece.
Mi cantar vuelve a plañir:
"Aguda espina dorada,
quién te pudiera sentir
en el corazón clavada".
de la tarde. ¡Las colinas
doradas, los verdes pinos,
las polvorientas encinas!...
¿Adónde el camino irá?
Yo voy cantando, viajero
a lo largo del sendero...
-la tarde cayendo está-.
"En el corazón tenía
"la espina de una pasión;
"logré arrancármela un día:
"ya no siento el corazón".
Y todo el campo un momento
se queda, mudo y sombrío,
meditando. Suena el viento
en los álamos del río.
La tarde más se oscurece;
y el camino que serpea
y débilmente blanquea
se enturbia y desaparece.
Mi cantar vuelve a plañir:
"Aguda espina dorada,
quién te pudiera sentir
en el corazón clavada".
domingo, 26 de mayo de 2013
LA POESIA
Y fue a esa edad... Llego la poesía
a buscarme. No se, no se de donde
salio, de invierno o río.
No se como ni cuando,
no, no eran voces, no eran
palabras, ni silencio,
pero desde una calle me llamaba,
desde las ramas de la noche,
de pronto entre los otros,
entre fuegos violentos
o regresando solo,
allí estaba sin rostro
y me tocaba.
Yo no sabia que decir, mi boca
no sabia
nombrar
mis ojos eran ciegos,
y algo golpeaba mi alma,
fiebre o alas perdidas,
y me fui haciendo solo,
descifrando
aquella quemadura,
y escribí la primera linea vaga,
vaga, sin cuerpo, pura
tontería,
pura sabiduría
del que no sabe nada,
y vi de pronto
el cielo
desgranado
y abierto,
planetas,
plantaciones palpitantes,
la sombre perforada,
acribillada
por flechas, fuego y flores,
la noche arrolladora, el universo.
Y yo, mínimo ser,
ebrio del gran vacío
constelado,
a semejanza, a imagen
del misterio,
me sentí parte pura
del abismo,
rodé con las estrellas,
mi corazón se desato en el viento.
a buscarme. No se, no se de donde
salio, de invierno o río.
No se como ni cuando,
no, no eran voces, no eran
palabras, ni silencio,
pero desde una calle me llamaba,
desde las ramas de la noche,
de pronto entre los otros,
entre fuegos violentos
o regresando solo,
allí estaba sin rostro
y me tocaba.
Yo no sabia que decir, mi boca
no sabia
nombrar
mis ojos eran ciegos,
y algo golpeaba mi alma,
fiebre o alas perdidas,
y me fui haciendo solo,
descifrando
aquella quemadura,
y escribí la primera linea vaga,
vaga, sin cuerpo, pura
tontería,
pura sabiduría
del que no sabe nada,
y vi de pronto
el cielo
desgranado
y abierto,
planetas,
plantaciones palpitantes,
la sombre perforada,
acribillada
por flechas, fuego y flores,
la noche arrolladora, el universo.
Y yo, mínimo ser,
ebrio del gran vacío
constelado,
a semejanza, a imagen
del misterio,
me sentí parte pura
del abismo,
rodé con las estrellas,
mi corazón se desato en el viento.
La Memoria
Tengo que acordarme de todos,
recoger las briznas, los hilos
del acontecer harapiento
y metro a metro las moradas,
los largos caminos del tren,
la superficie del dolor.
Si se me extravía un rosal
y confundo noche con liebre
o bien se me desmorono
todo un muro de la memoria:
tengo que hacer de nuevo el aire,
el vapor, la tierra, las hoja,
el pelo y también los ladrillos,
las espinas que me clavaron,
la velocidad de la fuga.
Tengan piedad para el poeta.
Siempre olvide con avidez
y en aquellas manos que tuve
solo cabían inasibles
cosas que no se tocaban,
que se podían comparar
solo cuando ya no existían.
Era el humo como un aroma,
en el aroma como el humo,
la piel de un cuerpo que dormía
y que despertó con mis besos,
pero no me pidan la fecha
ni el nombre de lo que soñé,
ni puedo medir el camino
que tal vez no tiene país
o aquella verdad que cambio
que tal vez se apago de día
y fue luego luz errante
como en la noche una luciérnaga.
jueves, 23 de mayo de 2013
ALONE (SOLO)
| From childhood's hour I have not been As others were - I have not seen As others saw - I could not bring My passions from a common spring - From the same source I have not taken My sorrow - I could not awaken My heart to joy at the same tone - And all I lov'd - _I_ lov'd alone - _Then_ - in my childhood - in the dawn Of a most stormy life - was drawn From ev'ry depth of good and ill The mystery which binds me still - From the torrent, or the fountain - From the red cliff of the mountain - From the sun that 'round me roll'd In its autumn tint of gold - From the lightning in the sky As it pass'd me flying by - From the thunder, and the storm - And the cloud that took the form (When the rest of Heaven was blue) Of a demon in my view - | Desde el tiempo de mi niñez, no he sido como otros eran, no he visto como otros veían, no pude sacar mis pasiones desde una común primavera. De la misma fuente no he tomado mi pena; no se despertaría mi corazón a la alegría con el mismo tono; y todo lo que quise, lo quise solo. Entonces -en mi niñez- en el amanecer de una muy tempestuosa vida, se sacó desde cada profundidad de lo bueno y lo malo el misterio que todavía me ata: desde el torrente o la fuente, desde el rojo peñasco de la montaña, desde el sol que alrededor de mí giraba en su otoño teñido de oro, desde el rayo en el cielo que pasaba junto a mí volando, desde el trueno y la tormenta, y la nube que tomó la forma (cuando el resto del cielo era azul) de un demonio ante mi vista. |
miércoles, 22 de mayo de 2013
Fragmento El Rey de Hierro
Habían sido primero niños y luego jóvenes felices, habían vivido para sus placeres y deseos, sus ambiciones y sus vanidades. Como todos los adolescentes de su rango, siguieron la carrera armas; pero nunca habían sufrido sino pequeños males o aquellos que inventa la fantasía, hasta el día anterior formaban parte del cortejo de los poderosos, y cualquier esperanza parecía legitima. Había transcurrido una solo noche, y ahora eran solo unos animales desesperados, y si aun se sentían capaces de desear algo, no seria mas que la muerte.
martes, 21 de mayo de 2013
sábado, 18 de mayo de 2013
Fragmento del prologo del Sepulcro de Lovecraft
Pero en la historia del hombre todo es una suma de fracasos; desde el nacimiento, pequeña expulsión del paraíso hasta la muerte, que es expulsión de un placentero infierno, pasando por los mil abandonos y desfallecimientos cotidianos, siempre se crea - o mas bien, se reconstruye- a partir del fracaso. Hay individuos sanos o demasiado locos que hacen de la vida una tragedia brillante, una orgía de gritos agónicos y carcajadas, una lucha sin cuartel y desesperada contra el azar o la necesidad, que son dioses gemelos; otros, escriben el Eclesiastes o el libro de Job Pero los conformistas que enmascaran su miseria con oropeles triunfalistas, los que andan con paso de vencedor sin advertir la lepra que corroe sus cuerpos, esos solo han conseguido componer músicas ramplonas, elevar amazacotados arcos de triunfo y escribir deleznable literatura - edificante-; veamos si no, como ejemplo, las marcas militares, los monumentos conmemorativos y las proclamas de los triunfadores: bazofia que ofende el buen gusto, que parece un ultimo insulto a los vencidos que alcanzase también a los vencedores.
jueves, 16 de mayo de 2013
Fragmento The Satanic Verses
To be born again, sang Gibreel Farishta tumbling from the heavens, first you have to die. Ho ji! Ho ji! To land upon the bosomy earth, first one needs to fly. Tat-taa! Taka-thun! How to ever smile again, if first you won´t cry? How to win the darling´s love, mister , without a sigh?...
miércoles, 15 de mayo de 2013
DOLOR
Quisiera esta tarde divina de octubre
Pasear por la orilla lejana del mar;
Oue la arena de oro, y las aguas verdes,
Y los cielos puros me vieran pasar.
Ser alta, soberbia, perfecta, quisiera,
Como una romana, para concordar
Con las grandes olas, y las rocas muertas
Y las anchas playas que ciñen el mar.
Con el paso lento, y los ojos fríos
Y la boca muda, dejarme llevar;
Ver cómo se rompen las olas azules
Contra los granitos y no parpadear
Ver cómo las aves rapaces se comen
Los peces pequeños y no despertar;
Pensar que pudieran las frágiles barcas
Hundirse en las aguas y no suspirar;
Ver que se adelanta, la garganta al aire,
El hombre más bello; no desear amar...
Perder la mirada, distraídamente,
Perderla, y que nunca la vuelva a encontrar;
Y, figura erguida, entre cielo y playa,
Sentirme el olvido perenne del mar.
Pasear por la orilla lejana del mar;
Oue la arena de oro, y las aguas verdes,
Y los cielos puros me vieran pasar.
Ser alta, soberbia, perfecta, quisiera,
Como una romana, para concordar
Con las grandes olas, y las rocas muertas
Y las anchas playas que ciñen el mar.
Con el paso lento, y los ojos fríos
Y la boca muda, dejarme llevar;
Ver cómo se rompen las olas azules
Contra los granitos y no parpadear
Ver cómo las aves rapaces se comen
Los peces pequeños y no despertar;
Pensar que pudieran las frágiles barcas
Hundirse en las aguas y no suspirar;
Ver que se adelanta, la garganta al aire,
El hombre más bello; no desear amar...
Perder la mirada, distraídamente,
Perderla, y que nunca la vuelva a encontrar;
Y, figura erguida, entre cielo y playa,
Sentirme el olvido perenne del mar.
Divagación nocturna
A Rafael Jaramillo Arango
Riela en mi alma tu recuerdo
como la luna sobre el mar...
En el silencio de mis noches
oigo tu voz aletear,
tu voz que me dice muy paso
que no me quieres olvidar...
En el silencio de mis noches,
-como la luna sobre el mar
riela en mi alma tu recuerdo...
Veo el undívago vibrar
de las estrellas, en tus ojos...
Me embriaga el cálido aromar
de tu melena tenebrosa...
Tu frente, -un milagro lunar
trasluce los puros anhelos
de tu querer, de tu ensoñar
Se van mis horas solitarias
tras tu recuerdo, en un girar
de sueños y sueños ilusos...
(No los podremos realizar?)
Melancólico ensueño ilusorio
que justifica el vegetar
del ánima mía soberbia,
de mi espíritu singular...
Melancólico ensueño ilusorio...
(no lo podremos realizar..?)
Riela en mi alma tu recuerdo...
Siento en mi boca palpitar
el beso trémulo y perenne
con que nos hemos de besar...
Miro en tus ojos de misterio
-como si fueran a llorar... -
todo el poema de la vida
que no pudimos realizar...
En tu nocturna cabellera
-nardos y lirios y azahar-
aspiro todos los perfumes
con que quisiera aletargar
mi quimérica pantomima
de soñar y soñar y soñar!
Está en tu grácil cuerpo fino
toda la euritmia del rimar...
Son tus manos palidecidas
-parece que fuera a nevar...-,
tus manos, lánguidas y breves,
pareja de lirios sin par!
Tus manos, que bendijeron
con su perdón, mi divagar
por árduos caminos oscuros
y muelles sendas del pecar...
Riela en mi alma tu recuerdo
como la luna sobre el mar...
En el silencio de mis noches
oigo tu voz aletear...,
tu voz, que me dice muy paso
que no me quieres olvidar!
Siento en mi frente ensombrecida
tus manos cándidas posar...
Siento en mi ardida frente gélida
el balsámico palpitar
de tus labios, que borran culpas
y que me quieren perdonar...
¡Melancólico ensueño ilusorio
de mi incoherente divagar!
Fantasía disparatada
de mi espíritu singular!
Delirio ingenuo que se trueca
-irónico y duro- en pesar...
¡Melancólico ensueño ilusorio
que no podremos realizar...!
Riela en mi alma tu recuerdo
como la luna sobre el mar...!
1920 (Mayo 8)
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