miércoles, 8 de mayo de 2013
QUID
Lo que nunca se dice. Lo que se dice de mil maneras distintas. Lo que el idiota sabe. Lo que mascullamos en el ultimo cuarto. Lo que no te he dicho. Todo lo que te he dicho. La maldición y el cuidado. La obediencia . ¿si alcanzaré a decirlo?. Lo que desgarra. Lo que crece en un puñado de polvo. Esto que es un sueño desvanecido. ¿si puede decirse? Yo sé las palabras. Yo lo he pensado y lo he visto. En la comisura de tus labios. En las raíces secas. El asco y de los deseos. Lo mas profundo. Y sin embargo, ¿ quien va a decirlo?. Lo que esta en rictus. En el fondo de mis ojos. Lo que enterré con mis uñas. ¿Y si jamas lo decimos?
Contrapunto
!AH¡, mi inocencia, ya lo ven. ¿Y habría que morirse de la risa, de rabia o de llorar?. Amo con pasión y lo olvido al borde del lecho, pensando en la gravedad de la vida, en mi mismo, o en nada. Y cuando hablo del asunto, puedo hacerlo durante horas, sin medida, como si se tratara de una tragedia, o como haciendo una curación pero la verdad es que esto tiene su precio: Por mas que me esfuerzo ninguna cosa es mía por entero.
lunes, 6 de mayo de 2013
Desayuno
- Te hice pan y huevos
"prefiero humo y tu cuerpo"
quieres algo de tomar
"un beso"
-- Lo que me quieras dar.
"prefiero humo y tu cuerpo"
quieres algo de tomar
"un beso"
-- Lo que me quieras dar.
Tienes razón no me
he dado cuenta, pero
debes saber que si
me importa solo que
yo no veo como tu
colores, lo veo todo gris.
Mi cabeza no pertenece
a lo diario esta elevada
a lo eterno, yo no veo
colores como tu
yo todo lo veo negro.
Aunque a veces veo azul
y a veces violeta, ahí es
cuando te quiero. cuando
llegas y todo lo vuelves
violeta.
he dado cuenta, pero
debes saber que si
me importa solo que
yo no veo como tu
colores, lo veo todo gris.
Mi cabeza no pertenece
a lo diario esta elevada
a lo eterno, yo no veo
colores como tu
yo todo lo veo negro.
Aunque a veces veo azul
y a veces violeta, ahí es
cuando te quiero. cuando
llegas y todo lo vuelves
violeta.
domingo, 5 de mayo de 2013
Hoy el cielo esta nublado
falta poco para que
emerja la lluvia, es un día gris.
Yo me alegro en los
días grises,
son mis días favoritos.
Ademas es domingo,
hay algo especial
en los domingos grises.
Llega la lluvia
empieza un dulce
golpeteo en el techo
se levanta ese suave olor
a pavimento y
tierra recién bañada
por las gotas de agua.
El frío que llega
cuando el viento acaricia
mi cuerpo, este frío
que sosiega mi alma, que
dulces son estos días grises.
Ahora el cielo resplandece
y ruge, las calles están vacías
el viento es fuerte. La lluvia
cae violentamente e indiferente.
Es un día Negro, como amo los días Negros.
falta poco para que
emerja la lluvia, es un día gris.
Yo me alegro en los
días grises,
son mis días favoritos.
Ademas es domingo,
hay algo especial
en los domingos grises.
Llega la lluvia
empieza un dulce
golpeteo en el techo
se levanta ese suave olor
a pavimento y
tierra recién bañada
por las gotas de agua.
El frío que llega
cuando el viento acaricia
mi cuerpo, este frío
que sosiega mi alma, que
dulces son estos días grises.
Ahora el cielo resplandece
y ruge, las calles están vacías
el viento es fuerte. La lluvia
cae violentamente e indiferente.
Es un día Negro, como amo los días Negros.
NOCTURNO
Oh dulce niña pálida, que como un montón de oro
de tu inocencia cándida conservas el tesoro;
a quien los más audaces, en locos devaneos
jamás se han acercado con carnales deseos;
tú, que adivinar dejas inocencias extrañas
en tus ojos velados por sedosas pestañas,
y en cuyos dulces labios -abiertos sólo al rezo-
jamás se habrá posado ni la sombra de un beso...
Dime quedo, en secreto, al oído, muy paso,
con esa voz que tiene suavidades de raso:
si entrevieras en sueños a aquél con quien tú sueñas
tras las horas de baile rápidas y risueñas,
y sintieras sus labios anidarse en tu boca
y recorrer tu cuerpo, y en su lascivia loca
besar todos sus pliegues de tibio aroma llenos
y las rígidas puntas rosadas de tus senos;
si en los locos, ardientes y profundos abrazos
agonizar soñaras de placer en sus brazos,
por aquel de quien eres todas las alegrías,
¡oh dulce niña pálida!, di, ¿te resistirías?...
de tu inocencia cándida conservas el tesoro;
a quien los más audaces, en locos devaneos
jamás se han acercado con carnales deseos;
tú, que adivinar dejas inocencias extrañas
en tus ojos velados por sedosas pestañas,
y en cuyos dulces labios -abiertos sólo al rezo-
jamás se habrá posado ni la sombra de un beso...
Dime quedo, en secreto, al oído, muy paso,
con esa voz que tiene suavidades de raso:
si entrevieras en sueños a aquél con quien tú sueñas
tras las horas de baile rápidas y risueñas,
y sintieras sus labios anidarse en tu boca
y recorrer tu cuerpo, y en su lascivia loca
besar todos sus pliegues de tibio aroma llenos
y las rígidas puntas rosadas de tus senos;
si en los locos, ardientes y profundos abrazos
agonizar soñaras de placer en sus brazos,
por aquel de quien eres todas las alegrías,
¡oh dulce niña pálida!, di, ¿te resistirías?...
UNA NOCHE
Una noche
una noche toda llena de perfumes, de murmullos y de música de älas,
Una noche
en que ardían en la sombra nupcial y húmeda, las luciérnagas fantásticas,
a mi lado, lentamente, contra mí ceñida, toda,
muda y pálida
como si un presentimiento de amarguras infinitas,
hasta el fondo más secreto de tus fibras te agitara,
por la senda que atraviesa la llanura florecida
caminabas,
y la luna llena
por los cielos azulosos, infinitos y profundos esparcía su luz blanca,
y tu sombra
fina y lángida
y mi sombra
por los rayos de la luna proyectada
sobre las arenas tristes
de la senda se juntaban.
Y eran una
y eran una
y eran una sola sombra larga!
y eran una sola sombra larga!
y eran una sola sombra larga!
Esta noche
solo, el alma
llena de las infinitas amarguras y agonías de tu muerte,
separado de ti misma, por la sombra, por el tiempo y la distancia,
por el infinito negro,
donde nuestra voz no alcanza,
solo y mudo
por la senda caminaba,
y se oían los ladridos de los perros a la luna,
a la luna pálida
y el chillido
de las ranas,
sentí frío, era el frío que tenían en la alcoba
tus mejillas y tus sienes y tus manos adoradas,
entre las blancuras níveas
de las mortüorias sábanas!
Era el frío del sepulcro, era el frío de la muerte,
Era el frío de la nada...
Y mi sombra
por los rayos de la luna proyectada,
iba sola,
iba sola
¡iba sola por la estepa solitaria!
Y tu sombra esbelta y ágil
fina y lánguida,
como en esa noche tibia de la muerta primavera,
como en esa noche llena de perfumes, de
[murmullos y de músicas de alas,
se acercó y marchó con ella,
se acercó y marchó con ella,
se acercó y marchó con ella... ¡Oh las sombras enlazadas!
¡Oh las sombras que se buscan y se juntan en las
[noches de negruras y de lágrimas!...
una noche toda llena de perfumes, de murmullos y de música de älas,
Una noche
en que ardían en la sombra nupcial y húmeda, las luciérnagas fantásticas,
a mi lado, lentamente, contra mí ceñida, toda,
muda y pálida
como si un presentimiento de amarguras infinitas,
hasta el fondo más secreto de tus fibras te agitara,
por la senda que atraviesa la llanura florecida
caminabas,
y la luna llena
por los cielos azulosos, infinitos y profundos esparcía su luz blanca,
y tu sombra
fina y lángida
y mi sombra
por los rayos de la luna proyectada
sobre las arenas tristes
de la senda se juntaban.
Y eran una
y eran una
y eran una sola sombra larga!
y eran una sola sombra larga!
y eran una sola sombra larga!
Esta noche
solo, el alma
llena de las infinitas amarguras y agonías de tu muerte,
separado de ti misma, por la sombra, por el tiempo y la distancia,
por el infinito negro,
donde nuestra voz no alcanza,
solo y mudo
por la senda caminaba,
y se oían los ladridos de los perros a la luna,
a la luna pálida
y el chillido
de las ranas,
sentí frío, era el frío que tenían en la alcoba
tus mejillas y tus sienes y tus manos adoradas,
entre las blancuras níveas
de las mortüorias sábanas!
Era el frío del sepulcro, era el frío de la muerte,
Era el frío de la nada...
Y mi sombra
por los rayos de la luna proyectada,
iba sola,
iba sola
¡iba sola por la estepa solitaria!
Y tu sombra esbelta y ágil
fina y lánguida,
como en esa noche tibia de la muerta primavera,
como en esa noche llena de perfumes, de
[murmullos y de músicas de alas,
se acercó y marchó con ella,
se acercó y marchó con ella,
se acercó y marchó con ella... ¡Oh las sombras enlazadas!
¡Oh las sombras que se buscan y se juntan en las
[noches de negruras y de lágrimas!...
sábado, 4 de mayo de 2013
MIDNIGHT DREAMS
Anoche, estando solo y ya medio dormido,
mis sueños de otras épocas se me han aparecido.
Los sueños de esperanzas, de glorias, de alegrías
y de felicidades que nunca han sido mías,
se fueron acercando en lentas procesiones
y de la alcoba oscura poblaron los rincones.
Hubo un silencio grave en todo el aposento
y en el reloj la péndola detúvose al momento.
La fragancia indecisa de un olor olvidado,
llego como un fantasma y me hablo del pasado.
Vi caras que la tumba desde hace tiempo esconde .
Y oí voces oídas ya no recuerdo donde.
,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,
Los sueños se acercaron y me vieron dormido,
se fueron alejando, sin hacerme ruido.
¡ y sin pisar los hilos sedosos de la alfombra,
y fueron deshaciéndose y hundiéndose en la sombra!
Las Voces Silenciosas
¡Oh voces silenciosas de los muertos!
Cuando la hora muda
y vestida de fúnebres crespones,
desfilar haga ante mis turbios ojos
sus fantasmas inciertos,
sus pálidas visiones...
¡Oh voces silenciosas de los muertos!
En la hora que aterra
no me llaméis hacia el pasado oscuro,
donde el camino de la vida cruza
los valles de la tierra.
¡Oh voces silenciosas de los muertos!
Llamadme hacia la altura
donde el camino de los astros corta
la gélida negrura;
hacia la playa donde el alma arriba,
llamadme entonces, voces silenciosas,
¡hacia arriba! ... ¡hacia arriba! ...
Cuando la hora muda
y vestida de fúnebres crespones,
desfilar haga ante mis turbios ojos
sus fantasmas inciertos,
sus pálidas visiones...
¡Oh voces silenciosas de los muertos!
En la hora que aterra
no me llaméis hacia el pasado oscuro,
donde el camino de la vida cruza
los valles de la tierra.
¡Oh voces silenciosas de los muertos!
Llamadme hacia la altura
donde el camino de los astros corta
la gélida negrura;
hacia la playa donde el alma arriba,
llamadme entonces, voces silenciosas,
¡hacia arriba! ... ¡hacia arriba! ...
El Mal Del Siglo
El paciente
- Doctor, un desaliento de la vida
que en lo intimo de mi se arraiga y nace
el mal del siglo... el mismo mal de Werther,
de Rolla, de manfredo y de Leopardi.
Un cansancio de todo, un absoluto
desprecio por lo humano..; un incesante
renegar de lo vil de la existencia,
digno de mi maestro Schopenhauer;
un malestar profundo que aumenta
con todas las torturas del análisis...
El Medico
- Eso es cuestión de régimen: camine
de mañanita; duerma largo; báñese;
beba bien; coma bien; cuídese mucho:
¡ lo que usted tiene es hambre!
Muchas saludes les mando
Mis semejantes ocupan los abismos
de los escritorios
y el borde de las grietas del sistema.
Los días de la semana uno a uno.
Golpecitos y abrazos.
No nos saludamos en los buses.
Ellos
al igual que sus esposas y sus niños
forman parte del mundo
pero me creen
que mueven un dedo para algo?
Se entierran
en ustedes.
Mis semejantes tan musicales y mundanos.
de los escritorios
y el borde de las grietas del sistema.
Los días de la semana uno a uno.
Golpecitos y abrazos.
No nos saludamos en los buses.
Ellos
al igual que sus esposas y sus niños
forman parte del mundo
pero me creen
que mueven un dedo para algo?
Se entierran
en ustedes.
Mis semejantes tan musicales y mundanos.
Abril
Abrazados en las noches
a la zaga del olvido
buscábamos con angustia
en dialogo con las sombras
tantas cosas no vividas
esperando
deseando
caminando
Y en el amanecer inesperado
salia la niebla y la llovizna
la misma respuesta fría
burlona, taciturna.
a la zaga del olvido
buscábamos con angustia
en dialogo con las sombras
tantas cosas no vividas
esperando
deseando
caminando
Y en el amanecer inesperado
salia la niebla y la llovizna
la misma respuesta fría
burlona, taciturna.
jueves, 2 de mayo de 2013
Abdul Bashur, Soñador de Navios .. Fragmento
- Era como si mi propia muerte recibiera una violación bestial.
-Respecto a la muerte a manos de ese sujeto es claro que hubiera sido gravisimo recibirla de esa forma. se trata de saber siempre que muerte nos espera. no me refiero al aspecto puramente fisico o doloroso del asunto, la muerte, venida de tales manos, no es la muerte que tocaba desde siempre, la muerte que ha venido preparando durante toda la vida; desde el instante mismo de nacer. cada uno de nosotros va cultivando, escogiendo, regando, podando, moldeando su propia muerte. cuando esta llega puede tomar muchas formas; pero es su origen, ciertas condiciones morales y hasta esteticas que deben configurarla lo que en verdad interesa, lo que la hace, si no tolerable lo cual es muy raro, si por lo menos, acorde con ciertas hondas y secretas circunstancias, ciertos requisitos largamente forjados por nuestro ser durante su existencia, trazada por poderes que trascienden, por poderes inelutables. la muerte una velada armoniosa que hemos intentado imprimir al curso de nuestros dias.
pag. 180 -181 Edicion Norma 1991
-Respecto a la muerte a manos de ese sujeto es claro que hubiera sido gravisimo recibirla de esa forma. se trata de saber siempre que muerte nos espera. no me refiero al aspecto puramente fisico o doloroso del asunto, la muerte, venida de tales manos, no es la muerte que tocaba desde siempre, la muerte que ha venido preparando durante toda la vida; desde el instante mismo de nacer. cada uno de nosotros va cultivando, escogiendo, regando, podando, moldeando su propia muerte. cuando esta llega puede tomar muchas formas; pero es su origen, ciertas condiciones morales y hasta esteticas que deben configurarla lo que en verdad interesa, lo que la hace, si no tolerable lo cual es muy raro, si por lo menos, acorde con ciertas hondas y secretas circunstancias, ciertos requisitos largamente forjados por nuestro ser durante su existencia, trazada por poderes que trascienden, por poderes inelutables. la muerte una velada armoniosa que hemos intentado imprimir al curso de nuestros dias.
pag. 180 -181 Edicion Norma 1991
Muerte en Teherán
En cierta ocasión un persa rico y poderoso paseaba por el jardín con uno de sus criados, compungido este porque acababa de encontrarse con la Muerte quien le había amenazado. suplicaba a su Amo para que le diera el caballo mas veloz y así apresurarse y llegar a Teheran esa misma tarde. El Amo accedio y el sirviente se alejo al galope. Al regresar a casa el Amo tambien se ha encontrado con la muerte y le pegunto:
- ¿por que has asustado y amenazado a mi criado?
- yo no le he amenazado, solo mostré mi sorpresa al verle aquí cuando en mis planes estaba encontrarle esta noche en Teheran, contesto la Muerte.
- ¿por que has asustado y amenazado a mi criado?
- yo no le he amenazado, solo mostré mi sorpresa al verle aquí cuando en mis planes estaba encontrarle esta noche en Teheran, contesto la Muerte.
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